lunes, 17 de marzo de 2008

La muerte

Hace algunos días, que se marchó un familiar, un amigo, alguien que estaba empezando a vivir. Se marchó de repente, se marchó solo, a oscuras. Se marchó no sabemos muy bien como.

Su nombre, José Maria, da lo mismo. Y digo da lo mismo, por que probablemente muchas de las personas que lean esta entrada, practicamente lo verán como un número más, como otra persona en la larga lista de los fallecidos en accidente de circulación.

Esto me pasaba a mi, antes de que se fuera Jose. Cuando decian las victimas mortales de los fines de semanas, practicamente me limitaba a pensar la diferencia en números, entre este fin de semana y el mismo fin de semana del año anterior.

Ahora, que se ha ido Jose, se que detrás de cada víctima, queda una familia, rota, hundida. Queda un vacio, muy dificil de explicar. Muchos sueñós que ya no serán, para familiares, amigos, parejas, etc.

Estés donde estés, JOSE, nunca te olvidaremos